
Roberto Franchi
Cambiar el país no es un asunto de Chávez o no Chávez. Es un problema, en más de una medida, idiosincrático.
Cualquier venezolano oposicionista a este régimen –dícese de la llamada “mayoría” en estos tiempos-, asegura que ha hecho lo imposible para salir de este gobierno. Y es que en este país, ese término de “imposible” implica haber asistido a todas las marchas que los supuestos líderes políticos o estudiantiles –cabe la redundancia-, nos han convocado, tal cual borregos sin objetivo.





“Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de administración de justicia para hacer valer sus derechos e intereses…” (artículo 26 Constitución de la República Bolivariana de Venezuela)
`Qué mejor manera de poner en imágenes la ideosincracia/indiferencia/conformismo/peoresnada venezolano. Esta caricatura corresponde al diario Notitarde en “La pistolada de hoy de Pam-Chito ”
“Muchos prefieren el blindaje de carros, y de conciencia”